domingo, 14 de febrero de 2016

Ciclos, ciclos

Tengo la mente llena de ideas a medio pensar. A medio escribir, apenas dichas. Tengo sobredosis de poesía repentina, de prosa inmediata, de usar y tirar, de acción reacción, de impaciencia. No soy yo. Quiero dejar de dejarme arrastrar por la velocidad y cambiar vómitos de resaca por tumores progresivos, bilis por úlceras, McDonalds por cocido de los de a cinco horas, diez minutos en el metro por una hora caminando, grupos de WhatsApp por la señal de "sólo emergencia".

Voy a reposar las letras, a repensarlas, a dejar fluir las nuevas con la lentitud que da la reflexión, con la honestidad que da la intimidad.

Nos leeremos pronto (si aún estáis mirando) cuando vuelva.

En los bares, en las jams, en los conciertos, en la calle, en todo lo que se siente con el cuerpo y no sólo con los ojos rectangulares: nos seguimos viendo, nos abrazamos incluso.

Besos cíclicos desde mis aposentos.

A los que me retiro.

Carmen.